sábado, 23 de agosto de 2008
Cerrado con candado
Quería entablar conversaciones distintas, quería dejar de hablar siempre de lo mismo y lo intentaba, pero era inútil, uno tras otro iban sus actos fallidos, siempre terminaba todo en lo mismo, en la misma persona, en las mismas personas, en los mismos problemas, en los mismos recuerdos y objetivos. Es que era lo único que ocupaba su cerebro? aparentemente si, así era. Todo lo de más era casi inexistente, no contaba ni con un poco de importancia, era hora de admitirlo, y arreglarlo(? para fracasar otra vez? no, ya estaba resignada, era así.
Parecía que la puerta ya se había cerrado, que tenía candado y nunca más se volvería a abrir, ya recorría otros caminos y lo que había quedado atrás estaba solo en su memoria y no tenía consecuencias en su presente, aunque cuando recordaba se arrepentía de haber bajado los brazos, de dejar en el tiempo cosas que en verdad habían dejado marcas; pero al parecer las cosas se dieron de esa manera, las cosas concluyen y empiezan nuevas. El destino había decidido que se separaran, sin odio ni rencor, pero recorriendo distintos caminos. Por lo menos eso es lo que se ve a simple vista, cada uno sigue su camino, hasta que algo quiera volverlos a juntar.
Sus miradas enfocan distintos horizontes, ademas sus formas de pensar siempre habían sido distintas, muy distintas, pero alguna vez llegó a pensar que se complementarían a la perfección, pero esa había sido otra equivocación, GRAN equivocación, ni siquiera tendría que haberlas imaginado juntas, pero no siempre pudo manejar sus actos, sus impulsos solían ganarle siempre la partida, y esa nunca fue la excepción.
Parecía que la puerta ya se había cerrado, que tenía candado y nunca más se volvería a abrir, ya recorría otros caminos y lo que había quedado atrás estaba solo en su memoria y no tenía consecuencias en su presente, aunque cuando recordaba se arrepentía de haber bajado los brazos, de dejar en el tiempo cosas que en verdad habían dejado marcas; pero al parecer las cosas se dieron de esa manera, las cosas concluyen y empiezan nuevas. El destino había decidido que se separaran, sin odio ni rencor, pero recorriendo distintos caminos. Por lo menos eso es lo que se ve a simple vista, cada uno sigue su camino, hasta que algo quiera volverlos a juntar.
Sus miradas enfocan distintos horizontes, ademas sus formas de pensar siempre habían sido distintas, muy distintas, pero alguna vez llegó a pensar que se complementarían a la perfección, pero esa había sido otra equivocación, GRAN equivocación, ni siquiera tendría que haberlas imaginado juntas, pero no siempre pudo manejar sus actos, sus impulsos solían ganarle siempre la partida, y esa nunca fue la excepción.
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